10 CONSEJOS INFALIBLES PARA ADELGAZAR SIN DIETA

Estas harta de hacer dietas. Agobiada de que te hagan contar calorías o pesar los alimentos. Cansada de pasar hambre. No quieres renunciar a ningún alimento, como por ejemplo el chocolate.

Dale al play y te cuento estos 10 consejos infalibles para adelgazar sin dieta:

Generalmente cuando se piensa en querer adelgazar. Cuando se desea alcanzar el peso deseado, lo primero que viene a la mente es que para conseguirlo hay que hacer dieta, además de apuntarse al gimnasio.

Dos acciones que ya se han hecho con anterioridad sin éxito, y con sentimiento de fracaso, culpabilidad, y otras emociones desagradables.

Por ello, y porque lo he visto y vivido tanto profesionalmente como personalmente, ponerse a dieta es el camino erróneo si lo que realmente se quiere es adelgazar sin dieta y de forma saludable y mantenerlo en el tiempo, sin el temido efecto rebote.

Realmente lo que quieres es sentirte bien contigo misma, con energía, agilidad, motivación, feliz. Sentir que sabes gestionar las emociones que te llevan e incitan a comer, como la ansiedad, la soledad, el aburrimiento… Y ver que eres capaz de reflexionar y elegir la opción más beneficiosa para ti desde la satisfacción y la armonía.

¡Así que estoy segura que estos 10 consejos infalibles para adelgazar sin dieta te van a encantar!

1. Enfoca el propósito desde el cambio de hábitos y no desde el hacer dieta

En consulta y en alguno de mis talleres hago una dinámica para que experimenten en primera persona el porqué de este cambio de enfoque, y ahora quiero compartirla contigo para que la realices en casa.

Invito a las participantes a que cierren los ojos y que digan “voy hacer dieta”. Les guío para que pongan atención  a sus pensamientos, emociones, sensaciones físicas, y después les invito a que digan “voy a cambiar de hábitos”, y lo mismo. Ellos ahí ya experimentan un cambio, y esto ya nos da mucha información de cómo cambia simplemente el usar palabras diferentes. Un enfoque diferente.

Además, recuerda algo que también hay que tener en cuenta. El hacer dieta es por un tiempo limitado, por ejemplo, hasta que se adelgace X quilos.
Al alcanzar el objetivo, dejamos de hacer dieta y poco a poco (en algunos casos) se vuelve a engordar.

En cambio, el cambiar hábitos, si se hace de forma correcta, es para toda la vida (o al menos hasta que decidamos volver a cambiarlo), y por lo tanto los resultados que obtengamos también lo serán.

Así que come de forma variada y equilibrada y no te pongas en “modo restrictivo”.

2. Reduce el estrés

Es muy común padecer estrés en la sociedad actual. Pero debemos saber que el vivir constantemente con estrés, provoca un desequilibrio hormonal. Y este desequilibrio provoca inflamación, aumento del apetito, insomnio… Que como consecuencia te lleva a comer más, y por lo tanto a aumentar de peso.

¿Cómo gestionarlo?

  • Identifica qué te produce estrés, ¿el trabajo?, ¿economía familiar?, ¿problemas de pareja?, una vez lo identifiques piensa cómo puedes solucionarlo; si puedes hacer algo que te haga sentir mejor; en cómo esto está o puede perjudicar tu salud.
  • Prioriza. ¿Es verdaderamente importante para ti?
  • Respira. Inspira profundamente contando hasta 4, mantén la respiración contando hasta 4, expira contando hasta 8.
  • Dedícate un ratito cada día para ti. Pasea, lee, escucha música, comparte tiempo con los tuyos…
  • Disfruta del momento. El estrés es porque estamos pensado más en el futuro que en el presente. Así que sal con tus amigas, realiza algún hobby, practica alguna técnica de relajación, como por ejemplo Mindfulness.

3. Conócete mejor a ti misma

En todo proceso de cambio, la clave del éxito es el autoconocimiento, es decir, conocerte mejor a ti misma. Por lo tanto, para adelgazar sin dieta no puede ser menos.
Conocer por qué comes. Qué vínculo emocional tienes con la comida y por qué. Cómo está tu autoestima, tu satisfacción personal y profesional…
Si no conoces esta parte de ti, que es la que realmente te ha llevado al sobrepeso que tienes actualmente, es muy difícil que consigas adelgazar, o si lo consigues, te costará mantenerlo.

Pocas dietas tienen en cuenta la salud mental y emocional a la hora de adelgazar, y de esto depende el éxito de alcanzarlo y mantener los resultados. Porque para adelgazar sin dieta, primero se tiene que estar decidida a conocerse mejor a una misma.

4. Mejora la calidad de sueño

La mayoría de las personas necesitamos dormir un promedio de 7-8  horas al día para levantarnos descansadas. Pero también es verdad que en muchas ocasiones las dormimos y aun así nos levantamos cansadas, y esto puede deberse a:

  • Haber tenido una cena copiosa la noche anterior.
  • Haber cenado más tarde de las 22h.
  • Haber ido a dormir sin dejar pasar un mínimo de 1 hora y media después de haber acabado de cenar.
  • Sufrir de apneas (muy común cuando hay un sobrepeso u obesidad).

Todas estas situaciones hacen que el metabolismo trabaje muy duro durante la noche, así que aunque duermas y no seas consciente de este “trabajo nocturno extra”, se sufre las consecuencias a la mañana siguiente.

Dediqué un artículo a hablar sobre “como el dormir bien ayuda a adelgazar”, donde encontrarás 7 hábitos que ayudan a dormir bien. Puedes leerlo haciendo clic AQUÍ

5. Pon atención y usa todos tus sentidos en las comidas

Es muy común comer en piloto automático, desconectada de nuestros sentidos y sensaciones referente al hambre. Sin saber diferenciar cuando estamos llenas a saciadas.

Por ello, te invito a que uses todos tus sentidos en las comidas (observa el plato, huele, saborea, escucha, si te apetece tocar, toca, siente…).
Observa los pensamientos que aparecen, las emociones y sensaciones que te evoca esa comida. Siempre desde la curiosidad y amabilidad, es decir, sin criticar ni juzgar.

Esta forma de comer te ayuda (entre otras cosas) a:

  • Disfrutar de la comida sintiendo mayor saciedad y satisfacción.
  • Mejorar las digestiones evitando hinchazón y gases.
  • Disminuir la ansiedad por comer y

Cómo consecuencia de todo esto, sin duda se refleja en la mejora del peso.

6. Apúntate a talleres de cocina saludable para ser tu propia chef

Generalmente cuando se hace dieta (excluyendo la de batidos y pastillas), nos suelen decir qué alimentos debemos comer y cuáles no, y en base a eso, sumado a nuestro conocimiento en cocina, preparamos nuestros platos, que normalmente suele ser vapor, plancha y horno.

Como todo cambio, para que nos resulte interesante y satisfactorio hay que sentir una recompensa positiva. Por lo tanto aprender nuevas formas de combinar alimentos y cocinarlos, provocará que estés más motivada a integrarlo en tu día a día.

Por ello, te recomiendo te apuntes a talleres y/o cursos de cocina saludable para que experimentes qué te gusta y qué no.
¡Te sorprenderá lo que puedes llegar a cocinar sin estar realmente muchas horas en la cocina!

7. Limpia tu colon y cuida tu salud intestinal

Al empezar un proceso de cambio en la alimentación y/o estilo de vida, primero siempre recomiendo “limpiar”.
Piensa que son muchos años comiendo “mal”, con esto me refiero a comida “chatarra” de supermercado (alimentos procesados, harinas refinadas, azúcar refinado, etc.). Con ello, nuestro intestino está lleno de toxinas, así que como todo cambio a mejor, eliminarlas beneficia en los resultados de adelgazamiento, de hecho es uno de los beneficios.

¿Cómo limpiar el colon?

Para ello yo siempre recomiendo hacer una Hidroterapia de Colon (limpieza profunda  y completa del intestino grueso) en un centro especializado. Al finalizar el proceso, la misma especialista en Hidroterapia de Colon te informará de cómo cuidar tu salud intestinal.

8. Practica la gratitud

Generalmente prestamos más atención a lo malo que a lo bueno, es por ello que practicar la gratitud, agradeciendo y siendo consciente de lo bueno que experimentamos a lo largo del día nos beneficia a nivel personal y tiene un impacto positivo.

Para ello recomiendo comprar una libreta y llevar un registro diario, como una especie de diario, en el cual escribamos los agradecimientos de forma libre y sin restricciones, y mencionar un mínimo de 5 situaciones. Esto lo podemos hacer, por ejemplo, cada noche antes de ir a dormir.

“La gratitud es una afirmación de la bondad; afirmamos que hay cosas buenas en el mundo, y que nosotros las recibimos” – Emmons

Por otro lado está la gratitud hacia nuestro cuerpo. La mayoría no valoramos nuestro cuerpo ni la buena salud, solemos prestarle atención únicamente cuando caemos enfermos porque nos sentimos débiles, porque no responde ante nuestra rutina… pero a la que nos recuperamos y nuestro cuerpo empieza a responder a lo que le pedimos que haga (caminar, sentir hambre, disfrutar del sabor de la comida), ya nos olvidamos de él, porque estamos “sanos”.

También la gratitud por los alimentos. De esto saben mucho nuestros padres y/o abuelos, cuando la comida no abundaba y agradecían todo alimento que se llevaban a la boca. Agradecían el poderlo cosechar, que el temporal fuera óptimo para su crecimiento, que hubieran personas trabajando en el campo, etc. Hoy en día la abundancia hace que no le demos valor a los alimentos.

Practica la gratitud en todos estos aspectos, notarás los beneficios.

9. Sé compasiva contigo misma

La autocompasión es ser amable y comprensiva hacia una misma cuando nos enfrentamos a nuestros propios “errores”, tal y como lo haríamos hacia otras personas.

Para conseguirlo es importante aprender a tomar consciencia de las emociones que estás experimentando en el momento y darte permiso para sentirte de esa manera (sin juzgar ni criticar).
Esto no quiere decir que te quedes acogida a la emoción durante horas, sino más bien es ser consciente de que no es necesario luchar contra una misma.

Ejemplo cotidiano:

Me como un Donut porque me apetece y al acabarlo me siento culpable.

Respuesta compasiva con una misma:

Reconocer la emoción y el proceso que te ha llevado a sentirte así es un proceso de consciencia y aprendizaje. Por lo tanto no te castigues ni te auto sabotees.

Si por ejemplo, tu hija/o o amiga/o se comiera un Donut y luego se sintiera culpable, ¿tú qué le dirías? Seguramente algo así como: “no pasa nada, te has comida un Donut, lo has disfrutado, y no pasa absolutamente nada. Recuerda este aprendizaje para la próxima vez”.

Usa este mismo lenguaje para ti misma. Te sorprenderá la calma que transmite y como esa emoción se desvanece.

Deja de castigarte y criticarte, ¡empieza a quererte y a cuidarte!

10. Muévete

El movimiento es esencial para nuestro equilibrio a nivel físico y mental. Para ello no hace falta hacer un deporte específico, vale con caminar a paso ligero 30 minutos cada día o un mínimo de días a la semana.

Si hacerlo sola no te motiva, busca una compañera o quizá una actividad en grupo, no tanto como un deporte, como por ejemplo, hatha yoga, Pilates…

Conclusión:

Adelgazar sin dieta y de forma saludable, ¡sí es posible!, iniciando pequeños cambios en nuestro día a día. Desde el autoconocimiento, la gestión emocional y la reeducación alimentaria.
Una vez adquieras estos hábitos saludables en tu vida no podrás vivir sin ellos 🙂

Va, ahora cuéntame:
De los 10 consejos, ¿cuál te apetece empezar primero?

Déjame tu comentario aquí abajo ↓

4 comentarios
  1. Aida Dice:

    Enorabuena Cristina, me ha gustado mucho el enfoque del artículo, el enfoque a los hábitos en vez de a sólo adelgazar para que el cambio sea más duradero y todos los otros consejos. Me encanta el enfoque de tu trabajo.

    Responder
    • Cristina Carasusan Dice:

      Hay mucha “obsesión” por adelgazar sólo teniendo en cuenta lo externo, es decir, el físico, y por eso el 90% de las dietas no funcionan. Para adelgazar, primero hay que empezar y trabajar desde dentro 🙂
      Muchas gracias Aida, me alegra mucho leer tus palabras.
      ¡Un abrazo!

      Responder
  2. Amparo Navarro Benavent Dice:

    Hola Aida, muy interesante el articulo, y yo ya voy practicando algunas cosas desde tiempo, me he sentido reflejada y de verdad funciona.Cualquier comida saboreandola por humilde que sea se convierte en manjar.Asi como apreciar lo que tenemos sin jactarnos de ostentaciones. Para mi la sencillez y humildad y gratitud es riqueza. Gracias leere el libro, sera muy interesante

    Responder
    • Cristina Carasusan Dice:

      Hola Amparo,
      Me alegro mucho que te haya parecido interesante 🙂
      Tienes toda la razón, cualquier comida se puede disfrutar de una manera única y es maravilloso.
      Gracias por compartir a través de este comentario.
      Un abrazo,

      Cristina Carasusán

      Responder

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