LA IMPORTANCIA DEL PENSAMIENTO POSITIVO PARA ADELGAZAR

Cuándo piensas en adelgazar, ¿qué pensamientos te vienen a la cabeza?
Estoy segura a que son del tipo:

Tengo que hacer dieta.
Tengo que empezar a hacer ejercicio.
Tengo que perder peso ya.
Tengo que beber más agua.

Y si ahora te pregunto, ¿qué sientes ante estos pensamientos?
Seguramente la sensación y/o la emoción son: pereza, agobio, ansiedad, miedo, desmotivación, desconfianza…

Yo recuerdo que pensé:

“Quiero sentirme y verme bien, pero solo pensar que no puedo comer muchas de las cosas que me gustan…uf!”.
“Solo hace falta que me prohíban algo, para que justo me apetezca comerlo más que nunca”.

LOS PENSAMIENTOS GENERAN EMOCIÓN

Sí, literalmente.
Un pensamiento genera una emoción y esta nos lleva a la acción.
En este caso, el adelgazar, es muy común que lleve a la ‘no acción’. Por ejemplo: la pereza, que lleva a no hacer nada para empezar. Las excusas, van pasando los días, semanas y se va aplazando.

Y es que el simple hecho de pensar en adelgazar, en hacer dieta, en perder peso, ya genera sensaciones y pensamientos negativos… y es cuando empieza nuestro dialogo interno con mensajes como:

  • “uf, dieta, que pereza”
  • “no podré comer X comida”
  • “ninguna dieta me funciona”
  • “toda mi vida tengo que estar a dieta”
  • “soy gorda de nacimiento”
  • “es que soy de hueso ancho”

Estas son afirmaciones que hacen que nuestra mente las registre y se queden como programaciones, como profecías en nuestra vida.

COMO ADELGAZAR DESDE EL PENSAMIENTO POSITIVO

Los pensamientos pueden hacer que no consigas tu propósito. Y si además, estos son negativos, van saboteando tu mente provocando que te desanimes y te frustres ante lo que realmente quieres conseguir, que es adelgazar.
Por ello es importante ser consciente de tus propios pensamientos, e identificar los negativos, es decir, los que te limitan y bloquean.
Para seguidamente poner atención a tus propias emociones, siendo poco a poco y cada vez más capaz de mencionarla por su nombre (me siento triste, estoy enfadada, etc.).
Y finalmente decidir y elegir que acción tomar.

SÍ PUEDES CAMBIAR TUS PENSAMIENTOS

Pensar y sentir de forma positiva mejora la motivación, y en consecuencia serás menos auto-exigente y dura contigo misma; más tolerante y comprensiva. Sin sentirte culpable y/o sin fuerza de voluntad.

Haz que tu mente sea tu mejor aliada

  • Desaprender para volver a aprender. La mente aprende muy rápido de lo malo y lo negativo, así que hay que ir haciendo los cambios poquito a poco para ir consolidando.
  • Aplicar y consolidar los pequeños cambios refuerza nuestra seguridad y confianza.
  • Confiar en nosotras mismas hace que nos veamos y nos sintamos capaces de alcanzar la meta.
  • Aplicar de forma guiada la técnica de visualización y sensación positiva ayuda mucho en el proceso de cambio.

Conclusión:

Dejemos de darle el poder a la comida y hagámonos responsables de lo que queremos lograr retomando nosotras el poder de nuestros pensamientos.

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