¿SISTEMA INMUNOLÓGICO DÉBIL?

 Un sistema inmunológico débil es importante identificar para evitar aparezcan infecciones y/o enfermedades.

¿Qué es el sistema inmune?

Es el defensor del organismo, nuestro médico interno. Es el que está constantemente activo para garantizar la protección del organismo. Como si fuera un portero de discoteca dejando o no pasar según qué personas. Sin el sistema inmune no podríamos vivir, ya que pasarían todos los agentes tóxicos, bacterias, virus, etc. sin problema.

¿Sabías que lo que más le llamó la atención a Hipócrates fue la capacidad del cuerpo de sanarse por sí solo?

Por ello cuidar nuestro sistema inmunológico será la forma más adecuada de evitar las “enfermedades contagiosas”. De cómo esté el estado de nuestro organismo dependerá que los agentes infecciosos se transmitan y conviertan en enfermedad o no. Por ello es importante optimizar su funcionamiento para reducir la posibilidad de infecciones, tumores y el desarrollo de células cancerosas. Sin embargo, en ciertas circunstancias puede estar en desequilibrio y causar molestias o agredir las propias estructuras (alergias y enfermedades autoinmunes).

¿Cuáles son las principales alteraciones inmunitarias?

  • Inmunodeficiencia: bajo número de células inmunitarias o si las hay, la actividad es deficiente, y como consecuencia el organismo no puede defenderse ante virus, hongos, bacterias, etc. manifestando debilidad e infecciones recurrentes o crónicas (gripe, resfriados, infecciones urinarias, renales o hepáticas)
  • Hipersensibilidad inmune: células inmunes que defienden de forma exagerada ante la presencia de una sustancia inocente para la mayoría de personas, provocando reacción inflamatoria, lo más común es “alergia“.
  • Inmunopatología: en lugar de defendernos, algunas de estas células producen anticuerpos contra algún tejido propio causando daños y lesiones, tales como enfermedad autoinmune o autoagresión inmune (artritis-reumatoide, diabetes tipo 1, lupus, enfermedad de Crohn, psoriasis…).

¿Qué debilita el sistema inmunológico?

  1. Dieta incorrecta con carencias nutricionales (exceso de azúcar refinada, aditivos, conservantes, dulces, refrescos, harinas refinadas, etc.).
  2. Estrés
  3. Falta de horas de sueño
  4. Vida sedentaria sin ejercicio
  5. Estado emocional y actitud personal
  6. Tóxicos, alcohol, mal uso de fármacos…
  7. Obesidad

Un estilo de vida saludable, un buen estado de ánimo y actitud personal, así como una dieta sana, se consigue un buen funcionamiento del sistema inmunitario.

La importancia de la dieta en la salud

Para que el organismo genere suficiente energía, nuestra dieta debe asegurar un contenido completo de: glúcidos (carbohidratos), lípidos (grasas), entre ellos omega 6 y omega 3 (antiinflamatorio, antitumoral y reduce la incidencia de alergias, en especial, las alergias dermatológicas), proteínas (animal o vegetal), vitaminas y minerales.

¿Qué alimentos son imprescindibles para una buena defensa?

Muchos alimentos son saludables para el sistema inmunitario, pero voy a nombrar aquellos que tienen un valor destacable:

  • Ajo y cebollas: estimula las defensas, su efecto antibiótico natural. Efectivos en infecciones urinarias, respiratorias e intestinales. Podemos consumirla en crudo, en sopas y purés, además son depurativas por favoreces la eliminación de toxinas a través del sudor.
  • Naranja, limón, mandarina, pomelo, kiwi, guayaba, lichi y pimientos, ricos en vitamina C, buenos para prevenir infecciones.
  • Semillas (legumbres, cereales integrales y frutos secos) y vegetales de hojas verdes obtiene multitud de micronutrientes esenciales para la formación de nuestras células defensivas (vitamina E, vitamina B9, calcio, hierro, magnesio, potasio, selenio y zinc).
  • Manzana: depurativa, efectiva contra el cáncer de colon.
  • Piña: antitumoral, antiinflamatoria y reduce los síntomas alérgicos. Efectiva contra el cáncer de estómago.
  • Uva: depurativa, antioxidante y anticancerígena.
  • Zanahoria: favorece la producción de secreción protectora en las mucosas (respiratorio e intestinal).
  • Bayas (moras, fresas, arándanos y grosellas): antioxidante, antivírico.
  • Yogur, kéfir, miso no pasteurizado, tempeh y tamari: proporcionan bacterias que regeneran la microbiota intestinal (probiótico).

Nota

Todo lo expuesto es una estrategia alimentaria básica, para todo tipo de auto-agresión inmunitaria. En el caso de que tengas alguna patología inmune específica consulta con tu especialista.

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3 comentarios
  1. Pilar Dice:

    Muy interesante su articulo, la verdad es que por mi trabajo tengo muy poco tiempo para alimentarme como toca. Hace unos meses empece a sentir mareos y poco apetito de hacer nada lo que me hizo ir al medico. Al realizarme un chequeo me pregunto sobre mis habitos de vida y mi alimentacion. Fatal eso es lo que el doctor contesto, asegurandome que si no cambiaba y empezaba a cuidarme iba a tener problemas mas graves.
    Aquel dia me hice un planing y compre unas capsulas naturales llamadas provita que encontre por aqui por la red y me convencieron y como soy muy estricta no he dejado de lado ni un solo dia. Ahora despues de 2 meses veo mejora, estoy mas animada con muchas ganas de hacer cosas.

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