como cambiar habitos

POR QUÉ TE CUESTA CAMBIAR HÁBITOS ALIMENTARIOS

No tengo fuerza de voluntad
Me falta tiempo
El lunes empiezo
Después de Semana Santa me pongo

Pensamientos, frases que seguramente te dices cuando piensas en cambiar o en adquirir nuevos hábitos, en este caso, alimentarios.
Es muy probable que una parte de ti, asocie este cambio de hábitos a como si fuera hacer dieta. 

El motivo de porqué te cuesta

Esto te ocurre posiblemente porque en tu mente tienes un listado de todo lo que deberías cambiar para tener una alimentación saludable, basándote en toda la información que lees, has aprendido a lo largo de los años, y lo que la sociedad divulga a través de los medios de comunicación. Y este listado no será muy diferente a este:

  • Bebe mínimo 1,5 litros de agua al día
  • Come mucha verdura verde
  • Come 5 veces al día
  • Evita la lactosa y gluten
  • Haz ejercicio cada día
  • Reduce la carne o directamente la proteína animal
  • Come menos cantidad
  • No comas más tarde de las 21h
  • Deja pasar mínimo de 3-5 horas entre comidas
  • Cocina al vapor y plancha
  • Reduce la sal
  • Nada de bollería
  • Y un largo etcetera.

¡Buf! ¿No te parece una barbaridad? Estoy segura de que sí.

Así que ahora que eres un poco más consciente del motivo, voy a hablarte del cambio de hábitos y de la importancia de enfocarlo bien.

Ingredientes para cambiar hábitos

Todas podemos cambiar hábitos, pero para ello es necesario e importante que mínimo contenga dos ingredientes: coherencia y valores.

Siempre pongo el ejemplo de que cambiar hábitos es como cuando aprendes a hacer algo por primera vez. Al principio cuesta, pero a base de hacer (si no se abandona) se acaba haciendo de forma inconsciente y sin esfuerzo.

Para entenderlo mejor te invito a que respondas a las siguientes preguntas. Yo voy a responderlas con una situación mía real:

  1. Piensa en algo que te enseñaron o aprendiste por primera vez y que antes de empezar creías que iba ser difícil o imposible.
    CCarasusán: cuando barajaba la opción de apuntarme al carné de conducir. Lo veía imposible.
  2. Ahora recuerda las primeras veces que lo llevaste a la práctica. Quizá te equivocaste, lo hiciste con mucha lentitud, con poca confianza…
    CCarasusán: se me calaba siempre (en cada semáforo, en cada subida…), me costaba mucho aparcar bien, recuerdo que me frustraba…
  3. ¿Recuerdas si en algún momento te vino a la cabeza la opción de abandonar?
    CCarasusán: no, porque quería el carné para tener independencia y viajar.

En este ejemplo quizá has encontrado una situación que abandonaste, en este caso seguramente fue porque no había coherencia o no estaba alineado a tus valores.
O continuaste e insististe, entonces seguramente sí había coherencia y cumplía con tus valores.

Entones, ¿por qué no logras cambiar hábitos alimentarios?

Existen diferentes factores, aunque las creencias más comunes son: “falta de motivación”, “falta de fuerza de voluntad”, “miedo” o “apego”.

Sin embargo, creo que ante todas estas creencias hay algo previo que lleva a esa respuesta, que son:

  • No tener claro el motivo real
  • No tener en cuenta tus valores de vida
  • La falta de paciencia y constancia
  • Incluir muchos cambios a la vez

Lo que quieres convertir en un hábito, debe conectarte con algo que realmente te motive y que esté alineado con tus valores.
No sirve de nada quieras hacer ejercicio cada día si eso no está conectado con un valor importante para ti, por mucho que te lo recomiende un especialista, médico o todas las revistas.
Si algo no te gusta ni te apasiona, por mucho que lo hagas 21 días seguidos (cómo dice la teoría), lo acabarás abandonando.

Como todo cambio que se decide hacer, es para bien, por lo que hay que ser paciente y empezar introduciendo solo uno, no cuatro a la vez.

La paciencia debes cultivarla, estamos en una sociedad que todo lo queremos ¡ya!, con resultados a corto plazo, sin tener en cuenta nuestra salud ni bienestar. Esto es perjudicial a largo plazo.
Es cuando nos frustramos al no acabar una dieta después del dinero invertido, nos sentimos desmotivadas al ver el efecto rebote, la culpabilidad nos invade por no tener fuerza de voluntad, etc.emotip-emoalimentate-7

La importancia de conocer el motivo real de tu cambio de hábitos

Generalmente el valor ‘salud’ y ‘estar más saludable’ son los que más se mencionan. Es de los primeros motivos por los que se quiere cambiar hábitos alimentarios, y es este el que mayoritariamente piensan que es el motivo real, sin cuestionarse nada más. Pero este no es el motivo real, no el valor de querer cambiar hábitos alimentarios.

Más adelante verás cómo llegar hasta el auténtico motivo real, pero primero quiero aprovechar este punto para incluirte la lista que Weloversize publicó en su día donde recopiló las respuestas de diferentes personas a la pregunta: ¿cuáles son los motivos reales por los que quieres perder peso?

– Gustar a los demás
– Ser aceptada
– Mejorar la salud
– Practicar deporte
– Comprar ropa bonita
– Que la ropa me quede mejor
– Ser capaz de hacer algo por mí misma
– Joder a los que siempre me critican
– Querer que claven en mí las miradas
– Ser deseada
– Sentirme mejor conmigo
– Para deshacerme de todo lo que no me gusta de mí y siempre me ha acompañado
– Demostrar a mis padres lo que puedo conseguir por mí misma
– Demostrar a mis amigas lo que puedo conseguir por mí misma
– Para ser feliz
– Poder comer todo lo que me apetezca y no tenerme que preocupar por ello
– Para buscar nuevas amigas
– Para gustar a los chicos que me gustan
– Para que no se rían de mí
– Perder el miedo escénico
– Para poder comprar por fin ropa de tallas más pequeñas
– Poder salir en las fotos del verano
– Pintarme las uñas de los pies sin esfuerzo
– Para tirar la báscula
– Para que no me abandone mi marido
– Poder quedarme embarazada

“No es suficiente saber lo que quieres lograr, sino identificar porqué y para qué lo quieres lograr”


¡Y ahora sí, lo más esperado ya está aquí!

Dos super herramientas para que logres cambiar hábitos alimentarios

Coge papel y boli, y dedícate 10 minutos. Estoy segura te sorprenderá el resultado final.
Porque ya te adelanto que cuando hago esta práctica en el taller de hábitos, es la reacción que siempre me encuentro 🙂

1.- Ejercicio “La secuencia de los 5 para qués”

Esta estrategia tiene como objetivo conocer el motivo real y el valor a la hora de cambiar tu hábito alimentario.
Se trata de preguntarte “¿para qué?” una y otra vez hasta encontrar el verdadero motivo que te lleve a empezar y mantener un hábito (no tiene por qué ser 5 exactamente).

Ejemplo: “quiero empezar a comer más sano”

  1. ¿Para qué quiero empezar a comer más sano? para sentirme mejor.
  2. ¿Para qué quiero sentirme mejor? para estar más ágil y menos cansada.
  3. ¿Para qué quiero estar más ágil y menos cansada? para disfrutar de mi tiempo libre.
  4. ¿Para qué quiero disfrutar de mi tiempo libre? para jugar con mis hijos.
  5. ¿Para qué quiero jugar con mis hijos? para disfrutar con ellos.

Conclusión: disfrutar de los hijos sería el valor, por lo tanto lo que motiva a querer empezar a comer sano es el poder disfrutar con los hijos.

Y ahora que tienes el motivo real y tu valor, es importante lo tengas presente en tu día a día, así que te recomiendo que: lo anotes en tu agenda, o escríbelo en post’its y déjalos en lugares visibles como la nevera, el armario de la despensa, los espejos, el cuarto de baño… o quizá te sirve imprimir una foto para tenerlo como imagen. Elige lo que más te pueda ayudar.

Realizar este fácil y rápido ejercicio te ayudará en momentos que sientas falta de motivación o estés a punto de renunciar, porque recuerda: el verdadero motivo te ayudará a retomar el camino.

2.- Calendario para registro visual

Lo que funciona muy bien es llevar un registro visual. Así que para ello, saca tu parte creativa y niña, ¡vamos allá!

  • Imprime de internet un calendario o coge uno que tengas por casa.
  • Compra pegatinas de colores (como las que ves en la imagen) y elige un color para el hábito que quieres empezar.pegatinas CALENDARIO VISUAL
  • Al final del día pon una pegatina si has llevado a cabo el hábito, si no se ha hecho yo siempre recomiendo no poner pegatina, simplemente anotar el motivo de forma breve, por el cual no lo has hecho (menstruación, dolor de cabeza, tarea imprevista, etc.).

Conclusión:

La vida se compone de diferentes etapas, y en cada etapa puede variar nuestro estilo de vida, por lo que hay que ir chequeando si los hábitos que tenemos nos benefician o nos alejan de nuestro bienestar físico y emocional.

Porque nada tiene que ser “obligatoriamente” para siempre. Igual que no lo es el trabajo, la vivienda, las aficiones…

Recuerda, las prioridades también cambian.

Va, ahora cuéntame:
¿Qué te han parecido las herramientas compartidas?

Déjame tu comentario aquí abajo ↓

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

QUIZÁ TE INTERESA LEER…

MiActitudEsBelleza
mujeres emprendedoras