CÓMO HACER UNA BUENA GESTIÓN EMOCIONAL A LA VUELTA DE VACACIONES

Se van acabando las vacaciones y eso para muchas es la vuelta a la rutina.

Tras días o semanas sin despertador, sin horarios, al aire libre, etc. retomar el ritmo de vida se nos hace cuesta arriba.

Una cuesta que empezamos a verla días antes de acabar las vacaciones, provocando que los últimos días no se disfruten por pensar en el “futuro”.

¿Qué pasa cuando pensamos en el futuro?

Que aparece la ansiedad. Y como es futuro, nos imaginamos en base a experiencias pasadas, como va a ser la vuelta y entonces a la ansiedad se le añade la tristeza, el agobio, la rabia…

La vuelta a la rutina debería ser con ilusión, motivación, serenidad.

Y para que así sea, este mes me apetecía mucho invitar a Ana Vico de BeFullness, psicóloga y coach especializada en inteligencia emocional, para que con sus consejos y reflexiones consigas una vuelta de vacaciones como te mereces.


Ana, hoy vamos a hablar de inteligencia emocional y la vuelta de vacaciones. Para las personas que no saben exactamente que es la Inteligencia Emocional, ¿podrías explicarlo?

Es un conjunto de habilidades, que todos tenemos más o menos desarrolladas, y que nos ayudan a relacionarnos mejor con nuestro entorno. Saber qué sentimos, qué siente la otra persona, saber comunicar mis sentimientos y pensamientos, resolver conflictos, aceptar críticas…

Antes se valoraba la inteligencia aritmética, por así decirlo (saber sumar, tener visión espacial…), pero ahora se valora mucho más ser empático, saber responder adecuadamente en situaciones de estrés o llevar bien una discusión. A eso nos enseña la inteligencia emocional, a ser personas que se manejan mejor en entornos sociales.

vuelta vacaciones

Sabemos que la vuelta de vacaciones en muchas ocasiones es dura y la gestionamos de forma negativa. ¿Podrías mencionarnos un listado de tips/consejos para poder gestionar estas emociones de forma positiva y más beneficiosa?

Yo no digo que hay emociones negativas, al contrario, todas son buenas y nos dan mucha información. En concreto, mis tips y consejos para gestionar emocionalmente mejor la vuelta de vacaciones es exactamente eso: saber qué hay detrás de esas “emociones negativas”.

Si por ejemplo te viene el enfado, intenta descubrir qué hay detrás. ¿Es enfado por volver a lo mismo de siempre? ¿Enfado porque quiero seguir en la playa y no encerrarme en una oficina? Sea como sea, hay algo que nos quiere decir nuestra emoción y de esa forma, aprenderemos mucho más que si simplemente la negamos o intentamos ocultarla.

Podemos ser inteligentes emocionales si escuchamos lo que nuestro cuerpo y mente nos dice. No es dejarnos llevar por las emociones, más bien es entrenar nuestras emociones. 

En primer lugar tendríamos que darnos cuenta y tomar conciencia de qué sentimos, ponerle nombre. Después intentamos saber qué hay detrás de esa emoción, qué nos viene a decir. Y al final podremos actuar en consecuencia con esa información.

Esto es mucho más inteligente que si ignoramos directamente una parte tan nuestra como son las emociones. ¿Verdad?

¿Hay diferencia en cómo afrontar la vuelta de vacaciones en las familias con niños?, teniendo en cuenta que también hay la vuelta al cole en septiembre. ¿Cómo nos recomiendas gestionar las emociones en este caso?

Cuando hay niños hay que mirarlo de la misma forma. Ellos son también personas que tienen sus emociones y sentimientos, y cuando eso pasa, siempre tenemos que escuchar. La escucha y la empatía son habilidades dentro de la inteligencia emocional y están muy poco desarrolladas. ¿Qué tal si practicamos ahora?

Si a nosotros como adultos nos cuesta volver a la rutina en septiembre, a los niños más aún. Así que vamos a cultivar esa empatía y vamos a ponernos en su lugar, vamos a intentar sentir lo que ellos sienten y, desde ahí, motivarlos para la vuelta. Este ejercicio también nos puede servir para encontrar nosotros mismos la motivación de la vuelta.

vuelta al cole

Además, por otro lado, sabemos que hay personas que incluso padecen el síndrome post-vacacional, conocido también como estrés o depresión post-vacacional.

Cambiar la forma de ver este término de “síndrome post-vacacional” y ver la vuelta al trabajo de forma más positiva, ¿es posible este cambio de chip?, ¿se puede lograr?

Todo se puede lograr, es cuestión de actitud y de dónde nos enfocamos para ver la realidad. Si miramos al pasado (a agosto, a julio, cuando estábamos en la playita), sólo traeremos al presente pesar y tristeza. Si esa tristeza la seguimos alimentando porque seguimos pensando en lo a gustito que estábamos en la playa… esa sensación se hará más grande y se puede transformar en “depresión post-vacacional”.

Por lo tanto, lo que tenemos que pensar es en que cada momento tiene su lado bueno y malo. ¿Qué pasaría si siempre estuviéramos en la playa? Pues que nos quemaríamos, estaríamos arrugados de tanta agua y llegaríamos hasta aburrirnos. ¿Y cómo ganaríamos dinero? Ahí podemos volverle a encontrar el sentido y el “gustito” a la vuelta al trabajo.

Es todo cuestión de perspectiva y de pensar en el presente. Por eso en mi blog también hablo de Mindfulness, atención plena al momento presente. Esa actitud nos quita el estrés y la ansiedad de estar continuamente preocupados y pensando en el futuro y la tristeza y la pena de estar pensando en el pasado. Sólo importa el aquí y ahora. Con ese pensamiento, da alegría incluso que vuelva septiembre y volver a la carga. ¿Verdad?

¿Podemos prever la aparición de emociones desagradables post-vacacional y/o el síndrome post-vacacional antes de volver de vacaciones?

Si pensamos en cómo vivimos normalmente la vuelta de vacaciones, podemos prever cómo actuaremos en septiembre y cómo nos sentiremos. Está claro que cada año es distinto y nosotros también somos distintos, pero es mejor fijarnos en lo que ya sabemos, lo que ya conocemos de nosotros mismos.

Si lo que me cuesta, por ejemplo, es volverle a ver la cara al jefe, voy a prepararme para esa situación. No voy a ir con enfado o con rabia, voy a ir con una actitud de aceptación. Acepto que el jefe estará ahí y que lo voy a ver. ¡No hay nada mejor que aceptarlo! Si intentas cambiar algo que no se puede cambiar, quien sufres eres tú.

Por eso te propongo que hagas memoria y pienses qué fue lo que más te costó de la vuelta de vacaciones, y te prepares para afrontarlo de la mejor manera posible. Siempre con inteligencia emocional.

“Buf, ya se han acabado las vacaciones, ahora ya hasta el año que viene…”. Ana, ¿qué responderías a este comentario con tono decaído?

Este pensamiento es como otros mil que tendremos cuando estén acabando las vacaciones. ¿Y sabes una cosa? No ayuda para nada. Lo único que consigue este pensamiento es que los últimos días de las vacaciones sean grises y estés de mal humor.

Te contaré un secreto: la vida es cambio, nada es permanente. Si no te gusta cómo suena, te diré un dicho muy conocido “todo lo bueno se acaba”. ¡Pero lo malo también se acaba! Vamos a aprovechar las vacaciones hasta el último segundo y a aprovechar el tiempo de trabajo hasta el último segundo.

Y si piensas que no puedes aprovechar ni disfrutar el tiempo de trabajo, es que quizá te tengas que plantear qué hacer con tu vida. ¿Quizá necesites reinventarte? ¿Cambiar de trabajo? ¿Cambiar tu actitud para disfrutar más? Sea como sea, siempre hay opciones, sólo hay que moverse y recorrer esos caminos.

¿Qué ejercicios o prácticas nos recomendarías para asimilar el fin de las vacaciones con una mejor gestión emocional?

El mejor ejercicio que puedo recomendar es el de entrenar nuestra inteligencia emocional. Sólo así podremos ser dueños de cómo nos sentimos y de cuánto duran esas emociones en nuestro cuerpo. Esto, claro está, no es de la noche a la mañana, pero sí que trae beneficios directos en cuanto empezamos a practicar.

Otro camino muy recomendable es trabajarnos a nosotros mismos a nivel de autoestima y poder interior. Tenemos mucho dentro de nosotros, y para no caer en depresión post-vacacional, lo mejor es ver ese valor interior y dejarlo relucir. No es ser egocéntrico ni narcisista, es ser realista. Tú vas a vivir contigo mismo el resto de tu vida. ¿Vas a vivir a medias?

Por otro lado, para reducir el síndrome post-vacacional, nada como la meditación. Aceptar el momento presente y vivirlo tal y como es. Para eso el mindfulness es “mano de santo”. En mi web encontrarás un curso compuesto por meditaciones guiadas. ¡No te lo pierdas!

Para finalizar, ¿qué les dirías a nuestras lectoras para que tengan una vuelta de vacaciones de lo más feliz y positiva tanto si tienen hijos que empiezan el cole como si no?

Lo principal es que disfruten cada día, sea como sea. Si es trabajo, si son vacaciones, si están en la playa, si está lloviendo, si están encerradas trabajando… ¡Todo tiene su encanto! Vivir plenamente es lo que hago yo y lo que están haciendo los clientes que trabajan conmigo. Porque podemos estar viviendo a medio gas y también es una opción, pero el tiempo va a pasar de la misma forma y nuestros días igualmente están contados. ¿Por qué no disfrutar cada segundo que estemos aquí?

Mi trabajo se basa en la inteligencia emocional, en el poder interior (potenciar la autoestima) y en mindfulness o conciencia en el momento presente. En el presente sólo estamos nosotros, no hay preocupaciones ni miedos ni dudas ni sufrimiento. Y, cuando esos sentimientos o emociones aparezcan, las podremos trabajar porque sabremos cómo dominar nuestras emociones.

¡Así que te recomiendo vivir plenamente cada día!

Ana Vico


Si te ha gustado y quieres potenciar tu inteligencia emocional, no dudes en contactar con Ana a través de su web: www.befullness.com

Sin duda ahora no hay excusas. Puedes disfrutar de tu vuelta de vacaciones de forma más agradable y positiva.

También me gustaría invitarte a que a tu vuelta mantengas los hábitos saludables que te han dado mucha satisfacción durante las vacaciones.

Por ejemplo: desayunar tranquilamente, salir a caminar a diario, coger la bicicleta, cocinar relajadamente, jugar con tus hijos. Estos hábitos a menudo se relacionan únicamente a cuando estamos de vacaciones o fines de semana, y es un error.

Así que aprovecha que los has incorporado en vacaciones para continuar con ellos, eso sí, adaptados a tu nueva rutina diaria para que siga siendo satisfactorio.

Ana Vico es psicóloga, coach y está especializada en inteligencia emocional.
En su blog, BeFullness, ayuda a otras personas a entrenar sus emociones para diseñar y vivir la vida que merecen. ¿Te apuntas a vivir plenamente? Descarga gratis su guía para Dominar Tus Emociones.

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